viernes, 26 de septiembre de 2025

ERES EL DIOS VERDADERO

 




Mateo 16, 13-20: "Y ustedes, ¿Quién dicen que soy yo?".

“Al llegar a la región de Cesarea de Filipo, Jesús preguntó a sus discípulos: «¿Qué dice la gente sobre el Hijo del hombre? ¿Quién dicen que es?». Ellos le respondieron: «Unos dicen que es Juan el Bautista; otros, Elías; y otros, Jeremías o alguno de los profetas». «Y ustedes, les preguntó, ¿Quién dicen que soy?». Tomando la palabra, Simón Pedro respondió: «Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo». Y Jesús le dijo: «Feliz de ti, Simón, hijo de Jonás, porque esto no te lo ha revelado ni la carne ni la sangre, sino mi Padre que está en el cielo. Y yo te digo: Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder de la Muerte no prevalecerá contra ella. Yo te daré las llaves del Reino de los Cielos. Todo lo que ates en la tierra, quedará atado en el cielo, y todo lo que desates en la tierra, quedará desatado en el cielo». Entonces ordenó severamente a sus discípulos que no dijeran a nadie que él era el Mesías.”

Si le hacemos esta pregunta a un niño, él nos diría "Papá Dios" y si hacemos la pregunta a un adulto, tendremos una diversidad de respuestas.

¿Cuál es la tuya?
'Eres el Hijo de Dios', 'eres el Salvador', 'eres el Mesías', 'eres una ilusión, 'eres una historia en la que muchas personas creen'.
Y Jesús es eso y más, es una esperanza de vida; es el camino a veces rocoso que nos lleva al encuentro con Dios. Jesús es el amigo, el hermano, el que está listo para enseñar, para escuchar, para amar.
Y ¿Cómo podemos conocerlo? En el silencio. Tenemos que detenernos para poder escucharlo. Él habla a nuestro corazón aún cuando el mundo en que vivimos nos aleja de él, de su presencia en nuestra vida, de su aliento para aceptar las cosas que a veces no podemos entender. Jesús está ahí, en nuestro corazón solo hay que dejarlo vivir en él, dándonos cuenta que es en su Palabra que vamos a encontrar respuestas ante la adversidad y el dolor.
Jesús es el "Emanuel", el Dios entre nosotros; el que ha venido a abrazarnos con su sabiduría, el que nos alienta a salir adelante, el que sana nuestro pesar. Jesús es el Resucitado, es la Esperanza, es la Bondad y la Misericordia.
Jesús es el que vino a dar su vida por ti y por mí para que pudiéramos ser perdonados y para aprender a perdonar y a pedir perdón a nuestros hermanos.
¡Jesús es el Hijo de Dios!



Fuente: Magdala