martes, 22 de septiembre de 2026

ORACION PARA PEDIR UN MILAGRO


ORACIÓN PODEROSA CON LOS SALMOS PARA PEDIR UN MILAGRO 🙏

Amado Padre, hoy me acerco a Ti con fe y confianza, haciendo mías las palabras de los Salmos, con las que tu pueblo ha orado durante generaciones en los momentos de alegría, dolor, necesidad y esperanza.

Señor, Tú conoces mi vida por completo. Conoces lo que necesito, lo que me preocupa y ese milagro que llevo en lo profundo de mi corazón.

No necesito explicarte demasiado, porque Tú me conoces y sabes lo que necesito aun antes de pedírtelo.

Hoy pongo delante de Ti esta intención:

[Haz aquí tu petición]

"Por un excelente empleo para mi hija, y conozca a su esposo. Conforme a tu perfecta voluntad. Gracias."

Señor, escucha mi oración y, si es conforme a tu santa voluntad, concédeme la gracia que tanto necesito.

Como proclama el Salmo 23:

“El Señor es mi pastor, nada me falta”.

Sé Tú mi Pastor, Señor.

Condúceme por el camino correcto.

Cuando tenga miedo, permanece conmigo.

Cuando no encuentre salida, guíame.

Cuando mis fuerzas se terminen, sostenme con tu mano.

Como proclama el Salmo 91, quiero habitar bajo tu protección y descansar bajo tu cuidado.

Cubre con tu amor mi vida y mi familia.

Protege nuestro hogar.

Líbranos del mal.

Danos fortaleza en las pruebas y haznos permanecer siempre unidos a Ti.

Y con las palabras del Salmo 121 levanto mis ojos hacia Ti:

“¿De dónde me vendrá el auxilio?

El auxilio me viene del Señor,

que hizo el cielo y la tierra”.

Mi auxilio viene de Ti, Señor.

Por eso hoy pongo delante de Ti aquello que humanamente parece imposible.

Donde yo no veo salida, dame luz.

Donde existe enfermedad, concede sanación si es tu voluntad.

Donde existe angustia, derrama tu paz.

Donde hay una puerta cerrada, muéstrame el camino que debo seguir.

Donde mis fuerzas ya no alcanzan, sostenme con tu gracia.

Padre, en el nombre de Jesús, te pido el milagro que necesito.

Pero no quiero imponer mi voluntad sobre la tuya.

Si lo que estoy pidiendo es para mi bien, para mi salvación y para tu gloria, concédemelo.

Y si tus caminos son diferentes de los míos, dame la fe necesaria para confiar en Ti.

Señor, bendice también mis esfuerzos.

Dame sabiduría para tomar buenas decisiones, fortaleza para hacer lo que me corresponde y paciencia para esperar tus tiempos.

No permitas que la desesperación venza mi fe.

Hoy quiero decirte:

Señor, Tú eres mi Pastor.

Señor, Tú eres mi refugio.

Señor, Tú eres mi auxilio.

Señor, en Ti pongo mi esperanza.

Creo que puedes obrar donde humanamente parece que ya no hay solución.

Creo en el poder de Jesucristo muerto y resucitado.

Creo que el Espíritu Santo continúa actuando, consolando, fortaleciendo, sanando y derramando sus dones sobre tu Iglesia.

Y por eso, Señor, antes de ver la respuesta, quiero darte gracias.

Gracias porque me escuchas.

Gracias porque permaneces conmigo.

Gracias porque nunca abandonas a tus hijos.

Que se haga en mi vida tu voluntad.

Y que, por intercesión de la Santísima Virgen María, aprenda también yo a decir:

“Hágase en mí según tu palabra”.

Padre, pongo mi necesidad en tus manos.

Jesús, confío en Ti.

Espíritu Santo, fortalece mi fe.

En el nombre del Padre,

y del Hijo,

y del Espíritu Santo.


Amén. 🙏📖✝️

LAS ARRAS DEL MATRIMONIO

 


Las arras de matrimonio: un sacramental que muchos han olvidado💍

En muchas bodas católicas hay un momento que parece un simple protocolo: la entrega de las arras. Sin embargo, la Iglesia las conserva porque expresan una verdad profundamente evangélica: los bienes del matrimonio no se poseen, se administran juntos delante de Dios.

No son un amuleto ni traen riqueza

Las arras no son un objeto de buena suerte ni garantizan prosperidad económica. Son un signo litúrgico —un sacramental dentro del rito del matrimonio— que recuerda el compromiso de compartir responsablemente todo lo que Dios conceda al nuevo hogar.

Durante la celebración, el sacerdote las bendice diciendo:

“Bendice, Señor, estas arras… y derrama sobre ellos la abundancia de tus bienes.”

Y los esposos se las entregan mutuamente diciendo:

“Recibe estas arras como prenda de la bendición de Dios y signo de los bienes que vamos a compartir.”

Fíjate: no hablan de riqueza, hablan de bendición y de compartir.

¿Por qué son 13 monedas?

La tradición hispana conserva trece arras:

* 12 monedas representan los meses del año y la fidelidad de los esposos para sostener el hogar en toda circunstancia.

* 1 moneda recuerda que siempre debe haber lugar para los pobres y para la caridad cristiana.

Es un hermoso recordatorio de que un matrimonio santo no acumula solamente bienes: aprende también a dar.

Fundamento bíblico

Las arras reflejan el espíritu de la primera comunidad cristiana:

“Todos los creyentes vivían unidos y tenían todo en común.” (Hechos 2,44)

Y también la enseñanza de San Pablo:

“Lleven los unos las cargas de los otros.” (Gálatas 6,2)

El matrimonio cristiano convierte el “lo mío” en “lo nuestro”, no por obligación, sino por amor.

Lo que enseña el Catecismo

El Catecismo recuerda que el matrimonio es una alianza para toda la vida, ordenada al bien de los esposos y santificada por Cristo. Los signos litúrgicos ayudan a expresar y fortalecer esa gracia sacramental. (CIC 1601; 1621–1624)

Hay parejas que conservan las arras guardadas en un cajón durante décadas.

Pero su verdadero valor no está en el metal.

Las arras son un recordatorio de que cada sueldo, cada comida, cada sacrificio y cada bendición pertenecen primero a Dios y después al hogar que Él les confió.

“Un matrimonio no se sostiene por la abundancia del dinero, sino por la abundancia de la gracia y la generosidad compartida.”

sábado, 29 de agosto de 2026

¿LOS CATOLICOS SOMOS IDOLATRAS?

 

✝️ ¿LOS CATÓLICOS SOMOS IDÓLATRAS POR TENER IMÁGENES?

En ocasiones se afirma que los católicos cometemos idolatría por tener crucifijos, imágenes de la Virgen María o de los santos. Para comprender correctamente este tema debemos distinguir entre una imagen religiosa y un ídolo.

La Sagrada Escritura condena claramente la idolatría, porque solamente Dios merece nuestra adoración. Sin embargo, la misma Biblia demuestra que Dios no prohibió absolutamente toda representación religiosa, pues Él mismo ordenó realizar algunas.

📖 Éxodo 25,18-20

Dios ordenó a Moisés hacer dos querubines de oro y colocarlos sobre el Arca de la Alianza.

📖 Números 21,8-9

Dios mandó a Moisés fabricar una serpiente de bronce y colocarla sobre un estandarte.

📖 1 Reyes 6,23-29

En el Templo construido por Salomón había querubines y otras figuras.

📖 ¿Y qué significa “No te harás imagen…”? (Éxodo 20,4-5)

Este mandamiento no puede entenderse como una prohibición absoluta de realizar cualquier imagen, porque eso contradiría los otros pasajes donde Dios mismo manda hacerlas.

Lo que Dios prohíbe es la idolatría: fabricar algo para convertirlo en un dios y rendirle la adoración que corresponde únicamente al Señor.

Por eso debemos conocer esta diferencia:

🙏 ADORACIÓN (latría): corresponde solamente a Dios.

🌿 VENERACIÓN (dulía): es el honor que damos a los santos, reconociendo la gracia y la obra de Dios en sus vidas.

🌹 VENERACIÓN ESPECIAL A MARÍA (hiperdulía): la honramos de manera singular por ser la Madre de Jesucristo. María no es una diosa y no la adoramos.

Una imagen de Cristo, de la Virgen María o de un santo no es Dios. Tampoco creemos que la madera, el yeso, la pintura o la piedra tengan poder divino por sí mismos. La imagen nos remite a la persona representada.

⚠️ La misma Biblia nos enseña cuándo una imagen se convierte en idolatría

📖 2 Reyes 18,4

La serpiente de bronce que Dios había mandado fabricar terminó siendo destruida por el rey Ezequías cuando el pueblo comenzó a ofrecerle incienso.

Esto demuestra algo fundamental:

El problema no es simplemente la existencia de una imagen; el problema aparece cuando algo creado ocupa el lugar de Dios.

Por eso, cuando alguien nos diga:

“Los católicos adoran imágenes”, podemos responder serenamente:

👉 No adoramos imágenes. Adoramos únicamente a Dios.

Las imágenes sagradas nos ayudan a recordar a Cristo y a quienes dieron testimonio de Él. El honor dirigido a una imagen no significa considerar divino el material del que está hecha.

Jesús nos recuerda:

📖 “Al Señor, tu Dios, adorarás y a él solo darás culto.” (Mateo 4,10)

Esa es nuestra fe:

✝️ Un solo Dios: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Solo a Dios damos adoración.

No necesitamos atacar ni discutir con nadie. Conozcamos nuestra fe, estudiemos la Sagrada Escritura y demos razón de nuestra esperanza con respeto, verdad y caridad.


Fuente: 

Fe Católica en Acción – Pedro J. García


martes, 25 de agosto de 2026

ENTRONIZAR LA BIBLIA

 


📖 Poner la Palabra en su lugar

Entronizar la Biblia al comenzar el nuevo año catequético

Ya pronto llega Septiembre, mes de la Biblia y con él comenzamos un nuevo año: nuevos horarios, nuevas clases, nuevos proyectos y nuevas responsabilidades. También nuestras familias y comunidades parroquiales comienzan un nuevo año catequético.

¿Y si aprovecháramos este momento para hacer algo más que organizar calendarios y preparar materiales?

¿Y si comenzáramos poniendo la Palabra de Dios en su lugar? ❤️

En la Iglesia, septiembre es tradicionalmente celebrado como el Mes de la Biblia, una oportunidad para acercarnos de manera especial a la Sagrada Escritura y redescubrir que la Palabra de Dios no es simplemente un libro que tenemos en casa, sino una Palabra viva que Dios dirige hoy a cada uno de nosotros.

Por eso, una hermosa manera de comenzar este nuevo año catequético es con la Entronización de la Biblia.

👑 ¿Qué significa entronizar la Biblia?

Entronizar significa literalmente “poner en el trono”, colocar en un lugar de honor.

Cuando una familia entroniza la Biblia, está haciendo mucho más que colocar un libro en una mesa. Está expresando, mediante un gesto sencillo pero profundo:

“Señor, queremos que tu Palabra tenga un lugar de honor en nuestra casa y en nuestra vida.”

La Biblia puede ocupar un lugar especial en nuestro hogar, en nuestro salón de catequesis o en un espacio de oración. Puede colocarse sobre una mesa, acompañada de un paño, una vela, flores u otros elementos sencillos.

Pero el verdadero significado de la entronización no está en la decoración, sino en lo que hacemos después.

Porque no basta con poner la Biblia en un lugar especial si no le damos también un lugar especial en nuestra vida. 🙏

🏠 Una invitación para las familias

Padres, ¿por qué no hacer de la entronización de la Biblia un momento familiar?

Los niños pueden participar preparando el lugar, llevando la Biblia, encendiendo una vela o colocando unas flores.

Después, la familia puede reunirse alrededor de ella, proclamar el Evangelio del día y guardar unos momentos de silencio.

Podemos preguntar:

💭 ¿Qué nos quiere decir hoy Jesús?

💭 ¿Qué palabra o frase me llamó la atención?

💭 ¿Cómo podemos vivir esta Palabra como familia?

Así, poco a poco, nuestros hijos descubrirán que la Biblia no es un libro que solamente se utiliza en la iglesia o en la clase de catequesis.

Es la Palabra de Dios que ilumina nuestra vida.

✨ Y para los catequistas…

También nuestros espacios de catequesis necesitan un centro.

Antes de preparar todos los materiales y actividades del nuevo curso, podemos preguntarnos:

¿Dónde está la Palabra de Dios en nuestro espacio de catequesis?

La Biblia puede tener un lugar visible y digno. Al comenzar cada encuentro, podemos acercarnos a ella, proclamar la Palabra y enseñar a los niños, con nuestro propio ejemplo, que la escuchamos porque creemos que Dios nos habla.

La catequesis no consiste solamente en transmitir información sobre nuestra fe. Consiste en ayudar a los niños a encontrarse con una Persona: Jesucristo. ✝️

Por eso, el catequista está llamado no solamente a enseñar la Biblia, sino también a amarla, conocerla, escucharla y vivirla.

❤️ ¿Qué lugar ocupa la Palabra en nuestra casa?

Tal vez septiembre sea una buena ocasión para detenernos y preguntarnos:

Tenemos un lugar para el televisor.

Un lugar para las fotos.

Un lugar para los adornos.

Un lugar para tantas cosas importantes para nosotros.

¿Tiene la Palabra de Dios un lugar visible y especial en nuestro hogar?

Y más importante todavía:

¿Tiene la Palabra de Dios un lugar en nuestro corazón?

La entronización puede ser ese pequeño gesto que nos recuerde cada día que nuestra familia quiere caminar escuchando a Dios.

Qué hermoso sería que, al comenzar este nuevo año catequético, cada familia pudiera decir:

“En esta casa queremos escuchar a Dios.”

Y que cada catequista pudiera decir:

“En este lugar queremos que la Palabra de Dios sea el centro.”

Porque cuando colocamos la Biblia en un lugar de honor, no estamos entronizando un objeto.

Estamos reconociendo a Aquel que nos habla a través de ella.

Que este Mes de la Biblia sea una oportunidad para volver a abrir nuestras Biblias, acercarnos a la Palabra y permitir que Jesús vuelva a ocupar el centro. 📖❤️

Pongamos la Palabra en su lugar.

Y dejemos que ella ponga nuestra vida en su lugar.

#MesDeLaBiblia 

domingo, 16 de agosto de 2026

DEJAR ESPACIO PARA DIOS



🟤 Conociendo la Espiritualidad Carmelita: Serie – La CIENCIA DE LA CRUZ - La Noche Oscura a la luz de Edith Stein (Sta. Teresa Benedicta de la Cruz) y San Juan de la Cruz

Día 6 - El Desprendimiento Interior: Dejar Espacio para Dios

«Buscad primero el Reino de Dios y su justicia, y todas esas cosas se os darán por añadidura.»

Mateo 6, 33

La noche oscura no solamente transforma la manera en que el alma percibe a Dios. También revela aquello que, silenciosamente, ha ido ocupando demasiado espacio en el corazón.

En el camino espiritual, desprenderse no significa rechazar las cosas creadas ni vivir indiferente ante las responsabilidades, las personas o los bienes que Dios ha puesto en nuestra vida. Significa aprender a recibirlos sin convertirlos en aquello de lo que depende nuestra seguridad, nuestra identidad o nuestra felicidad.

La noche oscura pone al descubierto esos apegos que muchas veces permanecen escondidos: la necesidad de tener el control, de ser reconocidos, de obtener determinados resultados, de sentirnos seguros o incluso de experimentar siempre una respuesta de Dios.

En Ciencia de la Cruz, Edith Stein (Sta. Teresa Benedicta de la Cruz) profundiza en la enseñanza del santo carmelita sobre este proceso de vaciamiento (Vacare Deo). La persona no es llamada a quedarse en la pobreza por la pobreza misma, sino a ser liberada interiormente para poder recibir a Dios con mayor plenitud.

San Juan de la Cruz expresa esta realidad con especial fuerza en La noche oscura del alma: mientras el corazón permanezca ocupado por aquello a lo que se aferra, su capacidad para entregarse enteramente queda limitada.

Por eso, el desprendimiento tiene una finalidad positiva: hacer espacio.

Cuando una habitación está llena de objetos, resulta difícil introducir algo nuevo. De manera semejante, cuando el interior está saturado de preocupaciones, deseos, expectativas y posesiones interiores, puede resultar difícil reconocer aquello que Dios quiere realizar.

La purificación consiste entonces en permitir que el Señor vaya poniendo cada cosa en su lugar.

Esto puede suceder de maneras muy concretas. A veces Dios invita a soltar una expectativa. Otras veces, a aceptar que una situación no puede ser controlada. Puede pedir abandonar una necesidad de reconocimiento o aprender a servir sin esperar una recompensa. En otras ocasiones, el desprendimiento consiste sencillamente en confiar aquello que amamos a las manos de Dios.

No se trata de perder el amor, sino de amar de una manera más libre.

Cuando una persona deja de poseer interiormente aquello que ama, puede comenzar a recibirlo como don. Y cuando aprende a vivir los dones como dones, ya no necesita aferrarse a ellos para sentirse segura.

Aquí la noche oscura adquiere una dimensión profundamente cristológica: Cristo mismo es el modelo del despojo. La Cruz revela un amor que no retiene, que se entrega y que confía plenamente en el Padre.

La enseñanza de la Ciencia de la Cruz conduce así hacia una pregunta esencial: ¿qué tendría que soltar el corazón para que Dios pueda ocupar en él un espacio mayor?

Quizás la respuesta no sea algo extraordinario. Puede encontrarse en una preocupación que no sabemos entregar, en una herida que seguimos controlando, en una expectativa que nos cuesta abandonar o en una imagen de cómo deberían suceder las cosas.

El desprendimiento interior comienza cuando dejamos de preguntarnos únicamente «¿qué estoy perdiendo?» y empezamos a descubrir «¿qué espacio está creando Dios en mí?»

Porque el vacío que deja aquello que se entrega por amor puede convertirse precisamente en el lugar donde Dios desea habitar con mayor profundidad.

Para meditar

¿Qué apego, preocupación o necesidad de control necesito entregar hoy para dejar mayor espacio a Dios en mi corazón?

Oración

Señor, enséñame a soltar aquello que todavía intento retener. Libera mi corazón de todo lo que ocupa el lugar que solo Tú debes ocupar. Ayúdame a reconocer mis apegos, mis seguridades y mis deseos desordenados, no para vivir con temor, sino para entregártelos con confianza.

Enséñame a recibir cada persona, cada bien y cada circunstancia como un don, sin convertirlos en el fundamento de mi vida.

Que la Cruz de Cristo me enseñe el verdadero significado de la entrega: un corazón libre paraamar, servir y confiar.

Santísima Virgen María del Carmen, ayúdame a guardar a Dios en el centro de mi corazón y a entregarle con confianza todo aquello que me impide caminar hacia Él. Amén.🙏


Jaculatoria Carmelitana

Santísima Virgen del Monte Carmelo, ruega por nosotros.🤎


Libros de referencia

• Edith Stein (Sta. Teresa Benedicta de la Cruz) — Ciencia de la Cruz: Estudio sobre san

Juan de la Cruz

• San Juan de la Cruz — La noche oscura del alma

• San Juan de la Cruz — Subida del Monte Carmelo

Sagrada Escritura

• Mateo 6, 33

• Filipenses 3, 7-8

• Lucas 14, 33

Catecismo de la Iglesia Católica

• CIC 1723

• CIC 2544-2547_

sábado, 15 de agosto de 2026

DOGMA ASUNCION VIRGEN MARIA

 

EL DOGMA DE LA ASUNCIÓN DE LA VIRGEN MARÍA

¿Dónde está el Arca de la Alianza?  Nadie lo sabe.  Está oculta en un lugar que se revelará en su momento (2 Mac 2,4-7).  El Arca de la Alianza, una caja de madera de acacia forrada con oro, que contiene la vara de Aarón, las tablas de la ley, y un vaso de oro con maná, está oculta, lejos del alcance de los hombres.  Algo escogido por Dios para guardar elementos valiosos, como Su Palabra, escrita con Su dedo, no puede quedar a merced de simples mortales.

¿Qué son los elementos dentro del Arca?  La vara de Aarón representa el Sumo Sacerdocio; las tablas de la ley son la Palabra de Dios; el maná es prefigura del Pan Vivo bajado del cielo.

Jesús es el Pan Vivo bajado del cielo.  También es el Sumo Sacerdote, y la Palabra de Dios hecha carne.  En Jesús convergen, y se cumplen los tres elementos dentro del Arca de la Alianza.  ¿Dentro de quién estuvo Jesús para poder venir a este mundo?  Dentro de la virgen María.  María es la Nueva Arca de la Nueva Alianza.  

¿Dónde está el Arca de la Nueva Alianza?  Lejos de la corruptibilidad de este mundo, lejos de la decadencia, lejos de la muerte.  Ella, la escogida de Dios, creada pura y sin mancha por Dios mismo, para poder llevar al Mesías en su vientre y ser Su Santa Madre, no podía quedarse a merced de la muerte y la descomposición que aún reinan en este mundo.

No encontraremos el versículo que diga literalmente que la Virgen María fue asunta a los cielos.  Su Asunción es algo que nos es revelado cuando leemos las escrituras a la luz del Espíritu Santo, el mismo que llenó a Santa Isabel y la movió a alabar a la madre de nuestro Señor, según leemos en Lc 1,41-43.  

Por eso, a pesar de que no existe el versículo que, literalmente, hable de la Asunción de María a los cielos, sí podemos tener fe de que tal evento se dio, y que las Escrituras así nos lo revelan.

No existe el versículo que diga literalmente que la biblia es la Palabra de Dios.  Sin embargo, no nos hace falta para creer que ese conjunto de libros son Palabra de Dios, porque así lo ha definido el Magisterio de la Iglesia Católica.  No hay un versículo que diga en qué orden deben estar los libros en la biblia.  

Sin embargo, no nos hace falta para mantener y conocer ese orden.  No hay un versículo en los evangelios que confirme lo que leemos en Hch 20,35.  Pero no negamos que ese versículo es veraz y que es Palabra de Dios.  Para el que quiere creer, tenemos mil razones.  Para el que no quiere creer, no tenemos ninguna, porque un millón no serían suficientes.

No hay ni un solo versículo que diga que “María era una mujer cualquiera”.  Muy al contrario, solo podemos encontrar versículos que dicen que ella es la Llena de gracia (Lc 1,28, ke-jarito-mene); que ella es la esclava del Señor (Lc 1,38); que ella es la que cumple la profecía al ser de la tribu de Judá y por eso, según la carne, o sea por María, Jesús desciende del linaje de David (Rom 1,1-3); que ella es también descendiente del linaje de Aarón, al ser prima de Santa Isabel (Lc 1,5), y por eso en ella se funden ambos linajes: el real y el sacerdotal.

Y luego la vemos en Ap 12 donde se le ve en el cielo, como reina, con una corona de doce estrellas (elemento del cielo), vestida de sol (el arca de la Antigua Alianza estaba revestida de oro) y con la luna a sus pies (otro elemento del cielo).  Ella no es una diosa, nunca lo será.  Tampoco es una “mujer cualquiera”, nunca lo será.  

Ella es la madre del Rey.  Por ende, ella es la Reina.  Es la escogida de Dios, creada pura y sin mancha por Dios mismo, preservada del pecado original por Dios mismo, para ser la inmaculada fuente de donde nacería Dios Hijo, nuestro Señor Jesucristo, para hacerse uno de nosotros.

Ya sabemos que algunos interpretan que la mujer vestida de sol es Israel.  Y muchos se aferrarán a esa interpretación, hasta de forma irracional, con el único fin de no admitir la importancia de la virgen María en el cristianismo.  

Y esa misma irracionalidad les impedirá ver que el antiguo Israel no puede ser presentado como una radiante mujer vestida de sol, porque el mismo libro de Apocalipsis llama a ese antiguo pueblo ramera y asesino de profetas.  Si acaso la figura de la mujer vestida de sol es algo más que la virgen María, de algún modo podría ser la Iglesia, el cuerpo místico de Cristo.  De todas maneras, los elementos que describen a la Mujer en Ap 12, apuntan más a la virgen María que a la Iglesia.

Es obvio que la Mujer no es el antiguo pueblo de Israel, ni la nación terrena que lleva ese nombre, ni tampoco es Israel celestial.  Más bien en Ap 19 veremos que Israel celestial, o sea la Iglesia, es la Novia del Cordero, y que está vestida de lino de radiante blancura, que son las buenas obras de los santos.  Ese pasaje aclara que la Mujer de Ap 12 no es la Novia descrita en Ap 19.  Son dos figuras distintas.

María es la Mujer que recibirá las alas del águila grande, lo que quiere decir que ella será elevada a un puesto inalcanzable en las alturas, o sea que será colocada en un lugar que ningún ser humano jamás alcanzará por su propio esfuerzo.  Esa es la Asunción.  La virgen María no asciende a los cielos por poder propio, sino que es tomada y elevada a inalcanzables alturas por Dios mismo.

¿Murió la virgen María?  La Tradición dice que sí, y a su muerte la llama “dormición”.  Incluso está el Sepulcro de la Virgen, donde ella fue depositada para luego ser elevada a los cielos, según la Tradición ortodoxa.  Ella murió y fue resucitada por nuestro Señor Jesucristo, para que su cuerpo, fuente de donde surgió el Mesías, no quedara en poder de la muerte y la descomposición.  Si acaso hacen falta razones para entender por qué Jesús se llevaría a su Santa Madre en cuerpo y alma al cielo, el amor es la principal.  

Un Jesús que no ama a su madre, no es el Jesús en quien creemos los cristianos. ¿Cuál es ese hijo que, teniendo el poder para hacerlo, no se llevaría a su madre al cielo, en especial si ese hijo es el Rey y, por ende, Su madre es la Reina?

Gracias a la ciencia de nuestros días hoy sabemos que cuando una mujer queda embarazada, ésta recibe millones de células madre de su hijo, las cuales quedan alojadas en su cuerpo por el resto de su vida.  

Es decir que la Virgen María, al haber llevado en su vientre a su divino hijo, se quedó con millones de células madre del cuerpo de Cristo, células de origen divino.  Nada de origen divino puede quedar en poder de la muerte y la descomposición (cfr 1 Cor 15,50).  Si alguno necesitaba explicación científica, además de las bases bíblicas, como parte de la explicación del dogma de la Asunción, pues aquí está.  Y no es que la ciencia sea necesaria para explicar este dogma, pero de igual forma sirve para demostrar que la Virgen María, además de ser espiritualmente la Llena de Gracia, también tenía en su ser millones de células del divino cuerpo de Cristo.

Los dogmas marianos son Cristo céntricos.  Si retiramos a Cristo de ellos, los cuatro dogmas, junto con todo lo mariano, perderían su razón de ser.  Por eso es que atacar a la Virgen María no es atacarla a ella, sino a su divino hijo, Jesús.

Pax et bonum

Sobre la transferencia de células madre en el embarazo (microquimerismo)

María, arca de la Nueva Alianza


https://www.religionenlibertad.com/blog

#AsunciónDeMaría

viernes, 14 de agosto de 2026

ORACIÓN PARA PROTEGER LA VIDA DE MIS HIJOS

 


ORACIÓN PARA PROTEGER LA VIDA DE MIS HIJOS 

Amado Dios, hoy pongo ante Ti el tesoro más grande que me has confiado: la vida de mis hijos. Los entrego en Tus manos y te pido que seas su Pastor todos los días de su vida, que camines delante de ellos, que ilumines sus pasos y que los conduzcas siempre por caminos de bien.

Señor, como dice el Salmo 23, Tú eres nuestro Pastor y nada nos faltará. Por eso descanso en Ti y confío en que Tus manos amorosas acompañarán a mis hijos dondequiera que estén. Que encuentren siempre caminos seguros, personas buenas y oportunidades que les permitan crecer, aprender y ser felices.

Llévalos, Padre bueno, hacia lugares de paz. Que sus corazones conozcan la alegría, que sus mentes encuentren sabiduría y que sus vidas estén llenas de propósito. Dales salud, fortaleza, inteligencia, buenos amigos y un corazón capaz de reconocer siempre aquello que les hace bien.

Cuando tengan que tomar decisiones, sé Tú su guía. Cuando tengan dudas, ilumina su entendimiento. Cuando deban elegir un camino, muéstrales la senda correcta. Y cuando estén lejos de casa, hazles sentir que Tu presencia los acompaña y que nunca están solos.

Señor, prepara delante de ellos mesas llenas de bendiciones. Abre puertas de oportunidades, de prosperidad, de aprendizaje y de felicidad. Permite que descubran los talentos que sembraste en sus corazones y dales la determinación para convertir sus sueños en hermosas realidades.

Cubre sus vidas con Tu amor y con la luz de Tu Espíritu Santo. Que Tu presencia habite en ellos, que Tu paz los acompañe y que Tu sabiduría sea la brújula que los conduzca durante cada etapa de su vida.

Bendice también nuestro vínculo como familia. Que mis hijos sepan siempre cuánto los amo y que encuentren en nuestro hogar un lugar donde puedan regresar con confianza, alegría y paz.

Hoy entrego mis temores como padre o madre y recibo tranquilidad en mi corazón. No puedo caminar cada uno de sus pasos, pero sé que Tú sí puedes. Por eso confío en Ti. Confío en Tu amor, en Tu cuidado y en los planes maravillosos que tienes para sus vidas.

Que el bien y Tu misericordia los acompañen todos los días de su vida, y que habiten siempre bajo Tu amor.

Gracias, Señor, porque mis hijos están en Tus manos, Amén 🙏

domingo, 29 de marzo de 2026

LA SEMANA DEL CORDERO

 SEMANA SANTA

LA SEMANA DEL CORDERO

Por Frank Morera - Defensa de la Fe 

LA PRUEBA: El tiempo de la prueba de Jesús fue la misma cantidad de tiempo, como en la fecha exacta en que los corderos pascuales eran originalmente seleccionados y examinados para estar seguros de su perfección, mientras permanecían atados fuera de cada hogar esperando para ser sacrificado.

"El siguiente día" mencionado en Juan 12:12, fue el de la entrada triunfal del Señor.  Cuando llegó montado sobre un asno en Jerusalén, le estaba dando oportunidad a la nación de Israel para que le recibiera como su Mesías, el Cordero de sacrificio ungido por Dios.  

Esta oferta del Creador a los judíos, fue profetizada en el año 487 antes de Cristo: "Alégrate mucho, hija de Sion; da voces de júbilo, hija de Jerusalén; he aquí tu rey vendrá a ti, justo y salvador, humilde, y cabalgando sobre un asno, sobre un pollino hijo de asna" (Zac. 9:9).

Mientras cabalgaba a través de las calles ese día, parecía que sería recibido como Mesías, ya que las multitudes agitaban ramas de palmas y clamaban: "¡Hosanna! ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor, el Rey de Israel!" (Jn. 12:13). 

¡Cuán maravilloso!  El agitar las palmas junto con esas palabras de alabanza de los Salmos era parte de la liturgia judía para dar la bienvenida al esperado Mesías y a su reino.  Pero... ¿Le reconocieron como el Hijo de Dios, su Mesías?  Desafortunadamente, esa misma multitud que le adoraba, pocos días después gritaba: "¡Crucifícale, crucifícale!" (Lc. 23:21).

También este día "triunfal" fue el comienzo de un intenso período de prueba para los devotos fanáticos, tal como está relatado en los cuatro evangelios: "Entonces se fueron los fariseos y consultaron cómo sorprenderle en alguna palabra"(Mt. 22:15).

Después de ser ungido para su sepultura, el escrutinio de sus antagonistas duró cuatro días.  Finalmente, los acusadores se rindieron tratando de encontrar faltas en Jesús, pero no pudo ser hallado nada malo en su contra.  Ellos decidieron crucificarlo con ayuda de testigos falsos, quienes incluso no pudieron ponerse de acuerdo en sus mentiras contra Él, y Pilato finalmente pronunció estas palabras: "Yo no hallo en él ningún delito" (Jn. 18:38).

LA SANGRE PROVEÍA VIDA: Jesús vino para morir.  Así como la sangre del cordero pascual fue rociada sobre el dintel y los postes de las puertas salvando las vidas de los primogénitos en cada casa, de la misma forma Su sangre derramada provee vida a todos los que creen en Él y se amparan en su sacrificio.

El propósito de Dios para la sangre en los sacrificios está explicado así en Levítico 17:11: "Porque la vida de la carne en la sangre está, y yo os la he dado para hacer expiación sobre el altar por vuestras almas; y la misma sangre hará expiación de la persona".

Jesús aplicó esto a sí mismo durante la última cena cuando hablaba con sus discípulos: "Y tomando la copa, y habiendo dado gracias, les dio, diciendo: Bebed de ella todos; porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada para remisión de los pecados" (Mt. 26:27, 28).

Finalmente, para dejarnos bien claro el significado de la sangre, la Palabra de Dios dice: "¿Cuánto más la sangre de Cristo, el cual mediante el Espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios, limpiará vuestras conciencias de obras muertas para que sirváis al Dios vivo?" (He. 9:14).

NI UN HUESO ROTO: Recordemos que cuando los judíos estaban en Egipto, Dios les dijo expresamente que no debían quebrantar ni un solo hueso del cordero Pascual.  

Por otra parte cuando los romanos crucificaban a alguien, era costumbre que los soldados les rompieran las piernas a fin de acelerar la muerte.  Sin embargo, la Biblia específicamente nos dice que los soldados "no le quebraron las piernas" a Jesús: "Entonces los judíos, por cuanto era la preparación de la pascua, a fin de que los cuerpos no quedasen en la cruz en el día de reposo (pues aquel día de reposo era de gran solemnidad), rogaron a Pilato que se les quebrasen las piernas, y fuesen quitados de allí. 

Vinieron, pues, los soldados, y quebraron las piernas al primero, y asimismo al otro que había sido crucificado con él. Mas cuando llegaron a Jesús, como le vieron ya muerto, no le quebraron las piernas" (Jn. 19:31-33).

MUCHOS CORDEROS REPRESENTABAN UNA PERSONA: Basados en el número de judíos que salieron de Egipto, los que según Éxodo 12:37 eran "como seiscientos mil hombres de a pie, sin contar los niños" y en lo que necesitaba cada familia para el sacrificio, la celebración de la primera Pascua probablemente requirió más de 100.000 corderos.

Considerando el inmenso número de corderos sacrificados, tome nota de la forma tan peculiar cómo Dios se refirió a ellos en el libro de Éxodo.  Dios instruyó a Moisés con estas palabras: "Y lo inmolará [le dará muerte] toda la congregación del pueblo de Israel entre las dos tardes" (Ex. 12:6).  Note que no habló en plural, sino en singular para enfatizar que esos corderos eran la semblanza del legítimo Cordero de Dios: nuestro Señor Jesucristo.

El diseño maravilloso del Creador se halla revelado en esta Escritura, ya que a pesar de que había miles de corderos para el sacrificio, la Palabra de Dios se refiere al sacrificio como algo en singular, ya que dice "lo inmolará".  Esto una vez más es una semblanza profética de Jesús, "El Cordero de Dios, que fue inmolado como expiación por nuestros pecados”.

CRUCIFICADO EL DÍA DE PASCUA: Estas comparaciones no sólo revelan que el cordero Pascual era un cuadro profético del Señor Jesucristo, sino que también nos muestran otro paralelo asombroso.  ¡Él fue crucificado el día exacto de la Pascua!  Mientras los judíos estaban sacrificando los corderos en preparación para la celebración de la Pascua, el Señor estaba siendo crucificado.

Mateo 26:2 declara: "Sabéis que dentro de dos días se celebra la pascua, y el Hijo del Hombre será entregado para ser crucificado".  

Y Juan 13:1 nos dice, que "Antes de la fiesta de la pascua, sabiendo Jesús que su hora había llegado para que pasase de este mundo al Padre".  

A esto se hace alusión clara en Juan 19:14, 15: "Era la preparación de la pascua, y como la hora sexta. Entonces dijo a los judíos: ¡He aquí vuestro Rey! Pero ellos gritaron: ¡Fuera, fuera, crucifícale! Pilato les dijo: ¿A vuestro Rey he de crucificar? Respondieron los principales sacerdotes: No tenemos más rey que César".

FUE COLGADO SOBRE LA CRUZ COMO LOS CORDEROS DEL SACRIFICIO Y MURIÓ EN EL MOMENTO EXACTO EN QUE SE COMENZARON A SACRIFICAR LOS CORDEROS: Por las instrucciones en Éxodo de inmolar el cordero "entre las dos tardes", nos enteramos del tiempo en que los corderos originales eran sacrificados.  Esta expresión "entre las dos tardes" se refiere al tiempo comprendido entre las tres hasta la seis de la tarde.  También hay otra información que confirma este tiempo para el sacrificio de los corderos pascuales.

La Enciclopedia Judaica declara: «Se convirtió en una costumbre general dejar de hacer cualquier labor desde las doce del mediodía en adelante, para que así el tiempo del sacrificio de Pascua pudiera ser realizado apropiadamente».

Registros antiguos también nos dejan saber, que cada año durante la Pascua, los sacerdotes se aseguraban «que las ofrendas encendidas diarias fueran hechas temprano, media hora después de la séptima hora (es decir a la 1:30 p.m.), para acomodar las ofrendas pascuales».  Según La Enciclopedia Judaica, la última muerte a la 1:30 de la tarde permitía que la ofrenda del sacrificio diario se completara a las 2:30 de la tarde.

Incluso hasta escritores en el judaísmo ven estos eventos como una superposición.  Ellos escriben: «El Evangelio de Juan fecha la muerte de Jesús para el 14 de Nisán, a la hora del sacrificio del cordero Pascual».

Según los registros de Josefo, el historiador judío, los sumos sacerdotes oficiaban sobre los corderos Pascuales del sacrificio, desde las tres hasta las cinco de la tarde.  ¡Cuando examinamos más de cerca los eventos del día de la crucifixión, emerge una asombrosa posibilidad!

Mateo, Marcos y Lucas, todos se refieren a una tiniebla que descendió sobre la tierra desde las doce del día hasta las tres de la tarde.  Como hace 2.000 años todavía no se conocía la luz eléctrica, ¡es muy probable que a los corderos se les hubiera empezado a dar muerte cuando el mismo Creador “encendió las luces”, a las tres de la tarde!

Dios nos deja saber que la hora exacta de la muerte de Jesús fue a las tres de la tarde.  ¡Tal parece que no sólo fue crucificado el día de Pascua, sino que de hecho murió por nosotros sobre la cruz en el momento exacto en que se comenzaron a sacrificar los corderos pascuales!

¿No le parece sobrecogedor descubrir, cómo la turba aparentemente sin control que crucificó a Jesús, estaba en realidad en las manos y en el tiempo perfecto determinado por Dios?

lunes, 5 de enero de 2026

EPIFANIA DEL SEÑOR


Epifanía significa "manifestación". Jesús se da a conocer. Aunque Jesús se dio a conocer en diferentes momentos a diferentes personas, la Iglesia celebra como epifanías tres eventos:

Su Epifanía ante los Reyes Magos (Mt 2, 1-12)

Su Epifanía a San Juan Bautista en el Jordán

Su Epifanía a sus discípulos y comienzo de Su vida pública con el milagro en Caná.

La Epifanía que más celebramos en la Navidad es la primera.

La fiesta de la Epifanía tiene su origen en la Iglesia de Oriente. A diferencia de Europa, el 6 de enero tanto en Egipto como en Arabia se celebraba el solsticio, festejando al sol victorioso con evocaciones míticas muy antiguas. 

Epifanio explica que los paganos celebraban el solsticio invernal y el aumento de la luz a los trece días de haberse dado este cambio; nos dice además que los paganos hacían una fiesta significativa y suntuosa en el templo de Coré. Cosme de Jerusalén cuenta que los paganos celebraban una fiesta mucho antes que los cristianos con ritos nocturnos en los que gritaban: "la virgen ha dado a luz, la luz crece".

Entre los años 120 y 140 AD los gnósticos trataron de cristianizar estos festejos celebrando el bautismo de Jesús. Siguiendo la creencia gnóstica, los cristianos de Basílides celebraban la Encarnación del Verbo en la humanidad de Jesús cuando fue bautizado. Epifanio trata de darles un sentido cristiano al decir que Cristo demuestra así ser la verdadera luz y los cristianos celebran su nacimiento.

Hasta el siglo IV la Iglesia comenzó a celebrar en este día la Epifanía del Señor. Al igual que la fiesta de Navidad en occidente, la Epifanía nace contemporáneamente en Oriente como respuesta de la Iglesia a la celebración solar pagana que tratan de sustituir. Así se explica que la Epifanía se llama en oriente: Hagia phota, es decir, la santa luz.

Esta fiesta nacida en Oriente ya se celebraba en la Galia a mediados del s IV donde se encuentran vestigios de haber sido una gran fiesta para el año 361 AD. La celebración de esta fiesta es ligeramente posterior a la de Navidad.

LOS REYES MAGOS 

Mientras en Oriente la Epifanía es la fiesta de la Encarnación, en Occidente se celebra con esta fiesta la revelación de Jesús al mundo pagano, la verdadera Epifanía. La celebración gira en torno a la adoración a la que fue sujeto el Niño Jesús por parte de los tres Reyes Magos (Mt 2 1-12) como símbolo del reconocimiento del mundo pagano de que Cristo es el salvador de toda la humanidad.

De acuerdo a la tradición de la Iglesia del siglo I, se relaciona a estos magos como hombres poderosos y sabios, posiblemente reyes de naciones al oriente del Mediterráneo, hombres que por su cultura y espiritualidad cultivaban su conocimiento de hombre y de la naturaleza esforzándose especialmente por mantener un contacto con Dios. 

Del pasaje bíblico sabemos que son magos, que vinieron de Oriente y que como regalo trajeron incienso, oro y mirra; de la tradición de los primeros siglos se nos dice que fueron tres reyes sabios: Melchor, Gaspar y Baltazar. Hasta el año de 474 AD sus restos estuvieron en Constantinopla, la capital cristiana más importante en Oriente; luego fueron trasladados a la catedral de Milán (Italia) y en 1164 fueron trasladados a la ciudad de Colonia (Alemania), donde permanecen hasta nuestros días.

El hacer regalos a los niños el día 6 de enero corresponde a la conmemoración de la generosidad que estos magos tuvieron al adorar al Niño Jesús y hacerle regalos tomando en cuenta que "lo que hiciereis con uno de estos pequeños, a mi me lo hacéis" (Mt. 25, 40); a los niños haciéndoles vivir hermosa y delicadamente la fantasía del acontecimiento y a los mayores como muestra de amor y fe a Cristo recién nacido.


Fuente: Facebook.